Las palabras que no queremos perder
Un cumpleaños, una fecha, un recuerdo. Escribe lo que habrías querido decir y elige el día en que lo releerás.
Esta página no te va a decir cómo vivir un duelo. Capsül hace una sola cosa: guarda unas palabras hasta la fecha que elijas y ese día te las devuelve por email. Los mensajes de abajo puedes usarlos tal cual, o ignorarlos.
La fecha del aniversario
Escribe hoy, relee el día de su cumpleaños. Cada año.
Lo que no te dije
Las palabras que no llegaron a tiempo. Existen igualmente.
Para la familia
Cada uno escribe un recuerdo. Se abren juntos, en una fecha elegida.
Dentro de un año
Escribe a la persona que serás el año que viene. Sin prometerle nada.
¿A quién escribir?
A la persona que ya no está, a ti, o a alguien que la conoció. Ninguna opción vale más que las otras.
Escribirle a alguien que no lo va a leer parece raro hasta que lo pruebas. La carta no está para contarle nada. Está para dejar en algún sitio lo que te da vueltas por la noche, o esa última conversación que no llegó a ser una conversación.
Escribirte a ti es otra cosa. Describes dónde estás, sin ordenar nada. Nadie sabe qué sentirás el día que llegue el mensaje. El mensaje tampoco necesita saberlo.
Y luego están los que se quedan. Un niño demasiado pequeño para acordarse de su abuelo, por ejemplo. Un recuerdo preciso, escrito ahora, puede llegarle a la edad en que empiece a hacer preguntas.
¿Qué fecha elegir?
Una fecha que ya signifique algo, o un día cualquiera. Su cumpleaños tiene la ventaja de ser un día en que vas a pensar en esa persona de todos modos. Hay quien prefiere un martes de marzo, para que las palabras lleguen un día normal.
Una vez sellada, una capsül no se puede modificar ni borrar. Si dudas, deja reposar el texto en otro sitio unos días antes de enviarlo.
Para consejos de escritura más generales, esta guía puede servirte. Y si te preguntas por qué la gente lleva tanto tiempo haciendo esto, este artículo lo cuenta.
¿Qué se puede escribir?
Lo que quieras decir, con la extensión que quieras. Aquí tienes tres mensajes para tres situaciones distintas. Coge lo que te sirva y deja el resto.
Papá: Hoy habrías cumplido 71. He comprado la barra de pueblo en la panadería de la calle Mayor, por costumbre, y me la he comido en el coche, en el aparcamiento. He guardado el mensaje de tu contestador. "Soy Ramón, estoy en el huerto." Lo escucho menos que antes. No sé si eso es bueno. Este año el cerezo ha dado muchísimo. Te habrías peleado con los mirlos. Marta
Soy tú, hace un año. No dormías. No hace falta estar mejor para leer esto. Solo prometiste que escribirías.
Pablo: Mientras escribo tienes 4 años. El abuelo Manolo murió en marzo, y todavía me preguntas si está "de vacaciones largas". No te vas a acordar de él, así que te lo dejo por escrito. Te llamaba "el capataz" porque en el jardín vigilabas a todo el mundo. Te dejaba conducir el cortacésped, apagado, durante horas. Te echaba demasiado azúcar en el Cola Cao cuando yo no miraba, y yo hacía como que no lo veía. Ahora tienes 12. Si tienes preguntas sobre él, aquí estoy. Hasta las que no te atreves a hacer. Mamá
Preguntas frecuentes
¿Cómo se escribe una carta a alguien que ha muerto?
Como si le hablaras por teléfono, no como si dieras un discurso. Los detalles cuentan más que las grandes frases: una costumbre, una palabra que repetía siempre. Nada obliga a terminar en un tono sereno. Una carta puede pararse en mitad de una idea, y eso no es un fracaso.
¿Se puede programar un mensaje para el aniversario de una muerte?
Sí. Eliges el día exacto. Sin comprar nada, hasta 180 días por delante; con un paquete, hasta diez años, y con las extensiones más lejos, hasta cincuenta. El mensaje llega por email ese día. Puedes enviártelo a ti, o a varias personas de la familia a partir del primer paquete.
¿Puedo modificar o borrar el mensaje después de enviarlo?
No. Una capsül sellada se queda como está: nadie puede modificarla ni borrarla. Es a propósito. El mensaje se conserva tal como lo escribiste ese día, con lo que sabías y sentías en ese momento. Solo las personas que elegiste reciben el enlace para leerlo.
¿Qué pasa el día en que llega el mensaje?
La víspera, un email te avisa de que la capsül se abre al día siguiente. El día elegido, un segundo email te da el enlace para leerla. No tienes que abrirla ese mismo día: sigue disponible después, y mientras no se abra Capsül envía como mucho tres recordatorios. No hay prisa.